The observatory ll, Halifax, Nova Scotia (Canada) 2017
Con este proyecto, propongo una estructura temporal in situ, una construcción elemental y voluntariamente a medio terminar. De apariencia mínima, estos miradores de madera invitan a deambular, ofreciendo a los caminantes un recorrido físico a la manera de un sendero o un deambulatorio. Desde lo alto de estos "observatorios", los visitantes pueden recorrer el entorno con la mirada mientras constatan la huella —tanto física como estética— de su propio desplazamiento en medio de la naturaleza. Se trata de una verdadera experimentación: el observador asiste a la transformación del paisaje bajo el efecto de su propia subjetividad, visitando los vestigios del paso de la mirada para participar en la construcción de una memoria visual. En el corazón de este laboratorio a cielo abierto y a escala humana, mi proceso de intervención cobra vida en un diálogo constante entre la cartografía objetiva de la naturaleza salvaje y mi vibrante subjetividad plástica. Estos iconos de asentamiento invitan a reflexionar sobre la forma en que el ser humano ocupa su hábitat, se refugia y marca su territorio. Al oscilar en los límites del nomadismo y el sedentarismo, la naturaleza y la cultura, lo temporal y lo permanente, mi ocupación física del espacio se afirma como un acto de resistencia y de afirmación identitaria, transformando este terreno de ensayo en un territorio de arraigo poético compartido.
