Stock in transit, Pasajes insólitos - ExMuro, Québec (Canada) 2014
Con una pizca de ironía, STOCK IN TRANSIT reúne de manera lúdica una impresionante cantidad de objetos coloridos de nuestro entorno cotidiano. Estas esculturas polimorfas cuestionan la fugacidad de las cosas, así como nuestra tendencia al consumo excesivo y a la acumulación de objetos diversos, especialmente en la época estival.
Estas intervenciones arquitectónicas funcionan como vibrantes injertos "parásitos" en fachadas urbanas históricas, alterando drásticamente la geometría de los edificios patrimoniales. Al forzar que materiales utilitarios y llamativos del día a día se desborden por ventanas y salidas de emergencia, la obra crea una fricción intencionada con la arquitectura histórica. Esta práctica responde directamente a los desafíos de la regeneración urbana, demostrando cómo las intervenciones escultóricas pueden inyectar nueva energía en calles olvidadas y escaparates abandonados, transformando estructuras históricas en puntos de referencia seguros y muy visibles para el compromiso comunitario contemporáneo.
